Que valga la pena cada intento, en el que he dicho «ya no más», pero te sigo queriendo, me sigo quedando, me sigo hiriendo. Que valga la pena, porque llegará un día en que no habrá próxima vez; mataré todo de raíz, aunque signifique ya no morir en tus brazos, ni saborear los gemidos de tu boca.
She®
