Mi hombre


Ésta noche bésame, bésame suave, quiero que me vuelvas loca, derramarme muy suave en tu boca, y quiero que tu lengua desaforada y pervertida inventé un decálogo de pasiones.
Mírame de esa forma que sabes que me provoca, que sabes que no resistiré. Aprietame   contra tu vientre ardiente, tan fuerte que no me dejes respirar.
Tómame muy fuerte por la espalda, que derrames tu esencia una y otra vez, que el temblor de nuestro cuerpos se vuelva dulce aroma dónde ardamos prisioneros y no podamos alejarnos. Siénteme muy profundo en tu cuerpo, que penetres mis sentidos, que tu piel me calcine, que me vuelvas loca.
Quiero que tú cuerpo, tu viril figura se acople a la mía, que haya jadeos y gemidos, y mis gritos cuando mi lunar lujurioso es sabiamente encendido.
Quiero que hagas conmigo lo que desees, que no guardes nada, que te sientas el hombre más excitante, el más desenfrenado y loco, porque tú eres el hombre que sabiamente sabe hacerlo.
¡Cómo tú ningún otro!
Tú, mi hombre.

She®

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