Escape fatal.

El ruido nocturno me despierta,
el miedo me acosa y tú ya no estas.
En un impulso de alerta, mi cuerpo exaltado despierta, sumergíendose a cuesta en el rumor de la noche.
El aire como navajas rasga mi piel, y momentáneamente caigo en un mar de hojarasca que me asfixia dejándome inconsciente.
Ya no me duele, ya no tengo miedo, el llanto se ha calmado…he muerto.
Logré escapar de mi sufrimiento, el dulce aroma de la muerte me cobija en su lecho.
Ya no siento, no te extraño, y menos aquí, en mi idilio con la muerte.

She®

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