La muerte de un poeta.

Ya no puede seguir redactando versos…

No sabe si podrá vivir sin letras, pues tendrá que asumir penas y lágrimas.

El fuego de encendido de las musas se ha extinguido se manera casi completa y sus noches son turbias y confusas.

La pluma olvidada en el tintero, será el mudo testigo que divulgue el final del sendero.

She®

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