No queda más

No queda más que el recuerdo negro de aquellos ojos, que sin palabras hablaban. No queda más que el desvelo del que ahora me siento preso, con angustias que dejan en agonía la vida.

No queda más que agonía que destruye los motivos de gloria de aquel latir lleno de palabras que susurran llanto.

No queda más que pasiones por la senda dividida en dos, para deparar sorpresas llenas de nostalgia sin gloria.

No queda más que besos muertos y destrozados con ansiedad inmensa en la que se ocultan los recuerdos. No queda más que deseos insaciables y sordos que hunden aún más lo que fue y nunca será, en un encuentro desafiado.

No queda más que el rumor siniestro de la voluntad insaciable de turbios resentimientos en que muere el amor.

She®

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