Sumisa.

Ámame, hoy ámame con rudeza, con fuerza, ámame con huevos, con rabia, como si me odiaras, ámame y no dejes de hacerlo.

Ésta noche soy tu sumisa, hoy destrózame, utilízame, calma conmigo tu lujuria.

Hoy ámame sin límites, sin ternura, ámame «a lo bestia», hoy no me hagas el amor, hoy cógeme, cógeme duro.

Háblame sucio, nalgueame, haz de mi cuerpo lo que desees, cumple conmigo tus más bajos y perversos deseos.

Hazme gritar y gemir al mismo tiempo, haz de mi lo que te plazca, ésta noche no quiero ser tu mujer, hoy quiero ser tu sumisa.

®She

Dame la mano…

Dame la mano amor, que no podemos descansar todavía.

Tendrás que recorrer conmigo el tiempo; mira cuánta distancia hasta la nieve, para olvidar los ojos del pasado y encontrar el mañana con un beso en la boca.

Ya sé que estás herido, que te fatiga atravesar la noche y tienes miedo.

Pero yo estaré ahí caminando junto a ti, seré tu apoyo cuando emprendemos ese maravilloso viaje juntos.

®She

Táctica y Estrategia

Mi táctica es mirarte, aprender como eres y amarte como eres.


Hablarte y escucharte.
Mi táctica es ser honesta, saber que tú lo eres, para que entre los dos no haya telón ni abismos.


Mi estrategia en cambio, es más profunda y simple.
Mi estrategia es que un día, no sé cómo ni con qué pretexto, tú me necesites.

®She [Edit.]

Romance con la muerte.

Descansa, descansa tu frágil y cálido cuerpo sobre mi frío regazo… Pero antes:
Respira el dulce aroma del viento, que ha sido perfumado por las rosas del mundo entero.
Siente como el sol acaricia tu cuerpo desnudo después de bailar al son de la lluvia, emergida del cielo.
Ama, ama a esa persona que te brinda un pedazo de su alma.
Pero sobretodo vive, porque no sabes cuando terminará.

Mañana ese dulce aroma cubierto de fragancias se tornara pesado e irritante, ya no habrá sol ni lluvia y el son que escuches será el mío, y la persona amada seré yo. Ya no habrá besos ni caricias cálidas, seremos tú y yo unidos toda la eternidad, te haré mío, abrazados, con mi fría osamenta cubriendo tu cuerpo inerte, bailando en la oscuridad.
Ya no vives, ahora estas en mis dominios, por siempre y para siempre, en mi frío regazo, ya no hay luz, ni color y mucho menos amor, sólo el romance que tenemos tú y yo… Solos.

She®

Oculto.

El tenue resplandor de la luna me acoge, el holocausto de la noche me baña en suspiros de dolor.
Una brisa susurra mi nombre y escoge la virtud de mi cuerpo, aspiraciones ocultas inundan mi ser.
Suaves hojas de acero rasgan las zonas erógenas, producen dolor extasiado.


Causantes de mi regocijo, pongo de testigo al búho seductor que me oprime contra el oráculo orgulloso, miles de ojos siniestros retuercen mi alma.
Con terror y asombro calmo mi respiración…
… Caigo exhausta en mi desdén por oprimir el gozo enfermizo, hasta ceder a los más bajos e impuros deseos.


Tentadores sueños ocultos deslumbran la ironía, acallando toda libertad.
Pasiones inhumanas, cargadas acuestas con satisfacción aceptada, por siempre serán amos y dueños de mi ser.

She®

Orgía

La noche me abre las puertas para ver más allá del holocausto.

Las bestias me llaman, quieren desgarrarme el alma y apoderarse de mi fe. -por fin logran doblegar mi voluntad, el oráculo me ha elegido.-

Se ha desatado la batalla campal, el bien contra el mal, enviados del infierno, hijos del pecado carnal hacen emerger la herejía.
El blasfemo y el hereje se debaten contra la luz y la devoción.
La noche nos acoge en su seno, el prefacio de la herejía acosa nuestras almas, son víctimas de la quietud absurda y macabra.

Por fin las sombras triunfan sobre la luz y el falso profeta sube al trono rigiendo nuestras almas que ya no sufren, ahora sienten el cambio del dolor a la excitación, a causa de la herejía.

She®

Escape fatal.

El ruido nocturno me despierta,
el miedo me acosa y tú ya no estas.
En un impulso de alerta, mi cuerpo exaltado despierta, sumergíendose a cuesta en el rumor de la noche.
El aire como navajas rasga mi piel, y momentáneamente caigo en un mar de hojarasca que me asfixia dejándome inconsciente.
Ya no me duele, ya no tengo miedo, el llanto se ha calmado…he muerto.
Logré escapar de mi sufrimiento, el dulce aroma de la muerte me cobija en su lecho.
Ya no siento, no te extraño, y menos aquí, en mi idilio con la muerte.

She®

Preludio Sensual

Tengamos un preludio Sensual, donde convirtamos las caricias y los besos en un ritual.

Acaríciame con lentitud, comencemos en la cama y terminemos en la mesa. Acaríciame con pasión, dame tu golpe certero, lléname de tu lujuria, inundame con tus besos, dame mil caricias lentas, paseate por mi cuerpo, tómame, mátame.

Dame tu pasión gota a gota, vuélveme loca al tenerte, poseeme, quiero sentirte en mi, quiero sentirme amada hasta el fin.

Fusionemonos en uno, que sólo lata un corazón.

She® (Edit.)

La batalla

En una batalla sin guerra nuestros cuerpos se unen. Damos tregua a los orgasmos, no hacen falta palabras.

Entre el vaivén de nuestros cuerpos y cada estocada nuestras almas se complementan. Nuestros gemidos y jadeos ni dejan espacio para escuchar nada más.

Nuestro sudor se mezcla con los fluidos que emanan de nuestros excitados cuerpos. Una batalla en la que no hay derrota.

Solo dos cuerpos exhaustos y excitados.

She®

Tú mi perversión

Lo que me hace cada día desearte, lo que me hace sentir excitación, lo que me gusta con tanta pasión.

Quiero sentir tus manos en mi piel, que me hagan miles de caricias, quiero que me beses con pasión, quiero que me ames hasta que muera.

¡Ah! Cuanto sueño con tu cuerpo desnudo y bañado en sudor, con tu masculinidad latente y lista para el amor.

Quiero sentirte muy dentro de mi, quiero sentirte vibrar, ver tu rostro distorsionado por el goce y quiero oírte de placer gritar.

Besa cada centímetro de mi piel, piérdete en los senderos de mi cuerpo, tómame con pasión, despacio, tenemos para amarnos tiempo, despliega todos tus encantos, hazme desearte otra vez, ámame de nuevo con fuerza, mátame con tanto placer.

She®